Nombre científico: Pyrus Communis
Nombre común o vulgar: Peral
Familia: Rosáceas
Origen: Europa Oriental y Asia Occidental
Variedad: Ercolini
El origen de los perales cultivados en Europa se remonta a tiempos muy remotos, probablemente entre 1.000 y 2.000 años a.C.
Árbol piramidal, redondeado en su juventud, luego oval, tronco alto, grueso, de corteza agrietada, gris, de la cual se destacan con frecuencia placas lenticulares. Las ramas se insertan formando ángulo agudo con el tronco (45º), de corteza lisa, primero verde y luego gris-violácea, con numerosas lenticelas. Las hojas ovales, finamente dentadas o enteras, coriáceas, glabras o rara vez tomentosas, algo lustrosas por el haz, con pecíolo de igual longitud que la lámina o más corto; al principio son algo pelosas, pero terminan por hacerse lampiñas. Las flores tienen largos cabillos y forman corimbos umbeliformes en la terminación de las ramillas; son de buen tamaño, con ovario ínfero y de color blanco o blanco-rosado; el cáliz está formado por 5 sépalos lanceolados, estrechados en punta; los pétalos miden generalmente 12-15 mm y son obovados y libres.
El fruto es un pomo, estrechado en la base; ésta puede ser redondeada o atenuada y prolongada en el pedúnculo. Rico en azucares y fructosa más o menos marcados según variedad, en nuestra zona las encontramos desde mayo a octubre.
La variedad:
El peral de la variedad Ercolini es un árbol de porte erguido, de vigor medio-fuerte, se adapta a los ejes verticales, de entrada en producción algo lenta, con tendencia a la alternancia. La floración del peral de la variedad Ercolini es media, muy abundante, es un excelente polinizador de variedades que coincidan en poca de floración.
Las Peras de la variedad Ercolini son de mediano tamaño, de piel verde amarillenta y en maduración rojiza en la parte soleada. Posee una carne muy jugosa y un buen sabor, se cosecha desde la segunda quincena de junio.